miércoles, 12 de marzo de 2008

Como eran las cosas antes

Internet hace que la audiencia se limite al mundo, no a un país o a una región. Las barreras para entrar al mercado son ahora pírricas en comparación con las de “antes”.
¿Recuerdan ustedes la manera en la que adquirían música antes? Ustedes imaginaban cómo era el negocio de la música, en donde había, casas disqueras, promotores, tiendas de discos, y claro, lo más importante, músicos.
Imagínense este negocio antes, una década atrás, un músico debía llevar su producción a donde unos “genios” en las casas disqueras, cada casa disquera tenía varios de ellos y “ellos”, esos genios eran lo que decidían si el material o producto era bueno, era oportuno y su empresa (casa disquera) debía embarcarse en la producción de esto, con algunos cambios para poderlo hacer más comercial, y en la comercialización, difusión e impulsarlo con eventos y demás elementos de mercadotecnia. Entonces lo último que importaba eran los músicos y los oyentes.Los “genios” definían entonces que se debía oír y que música debían tocar los artistas, ese era su poder, un poder muy grande, si no se pasaba esa prueba, las bandas se quedaban tocando en los garajes y en cualquier “lugarcillo” que los dejara.Pero en los años noventas nació una red en Internet llamada NAPSTER, en dicha red cualquier persona, en cualquier parte del mundo podía cambiar y compartir su colección personal de música con dicha comunidad, esta comunidad fracasó, pero dejo una enorme enseñanza, el poder ahora estaba entonces en los consumidores. Ni los artistas, ni las casas disqueras iban a volver a dictar lo que se quería oír.En años más recientes, de 2000 para acá nacieron otras comunidades similares, y ha habido muchos intentos intimidantes de detenerlas, pero en mi concepto, esto es imposible, y además de ellas nacieron otras comunidades, esta vez de artistas que empezaron a publicar su música en la Internet, con lo cual nos quitamos de encima a las casas disqueras, otrora dueñas y amas del negocio musical. Y volvió a comenzar otra revolución, artistas de alta envergadura como Prince, el ex beatle Paul Mcarnie, Radiohead, sencillamente se separaron de sus casas disqueras, y otros como Madonna crearon nuevas para apoyar los nuevos talentos.Un experimento que realizó Radiohead fue poner su último trabajo a disposición del mercado y que la gente tomara la decisión de pagar lo que creyera conveniente por dicho trabajo. ¿Cuál fue el resultado? Por las descargas que hubo 15.000, que fueron en todo el planeta hasta en Afganistán y Corea del Norte, la banda en promedio se ganó 2,25 libras esterlinas. Se podría pensar que el negocio fue malo, pero en realidad la banda se ganaba solo el 15% de cada álbum, si se hace la cuenta es lo mismo; con el problema que de pronto no se habría podido alcanzar esta cantidad de público.Entonces Internet hace que la audiencia se limite al mundo, no a un país o a una región. Las barreras para entrar al mercado son ahora pírricas en comparación con las de “antes” Internet es el medio de difusión controlado por los consumidores y los músicos.¡¡ Sin casas disqueras!!; y los precios pues… definitivamente, bajan, bajan y bajan. Recuerden los portátiles y Dell.Si ustedes se dan cuenta, este ejemplo lo podemos extrapolar a otros sectores económicos, como el turismo, ya las agencias de turismo empiezan a desaparecer y toman fuerza las redes sociales como facebook, en donde las personas cuentan sus experiencias, y cualquier usuario podría recoger una experiencia muy similar de acuerdo con su estilo y nivel de vida. También están los sitios de paso que ofrecen las personas en diferentes lugares del mundo. Claro, esto no acabará el negocio de los Hoteles, pero las opciones son cada vez mayores y más diversas.

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